sábado, 15 de diciembre de 2012

Mil lágrimas.

No me gusta llorar delante de nadie. Demuestra debilidad, impotencia. En mi, muestra el llegar al punto en el que ya no puedes más. En mi, muestra que fui fuerte tanto tiempo y contuve tantas lágrimas que desbordaron.
No acostumbro a llorar delante de la gente. No me gusta. Y hoy lo hice. Hoy desborde.
¿Qué por qué?
Porque aguanto mucha mierda. Porque tengo la cabeza saturada de todo eso que no quiero sacar. Porque no quiero salpicar a nadie con mis problemas. Pero el desencadenante fue demasiado fuerte. Resisti como pude hasta que senti ese abrazo, y un trozo de esa pared se derrumbó. Dejando salir algunas lágrimas. Solo algunas. Ese muro se reconstruye pronto. Y vuelve a estar reforzado.
Algun dia llegara el momento en que una persona, esa que llevo esperando tanto tiempo, me mire. Me abrace. Y me diga 'Yo se que no estas bien'. Entonces ese muro se derretirá en trocitos. Y sé que lloraré. Lloraré lo que no esta escrito sobre su hombro. Y tampoco daré explicaciones porque no las tendré. Porque todo se remonta demasiado atrás. Porque el problema lo tengo conmigo misma. Porque el dia que ese muro se destruya no seré la misma.
Por eso lo refuerzo a diario. Porque creo que es lo mejor.

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