sábado, 8 de marzo de 2014

Ella sabe que cuando conoces a una persona, todo parece perfecto; que cuando pasa el tiempo, afloran defectos y esa persona pierde su encanto; que los primeros tres minutos hablando con ella bastan para enamorarte perdidamente; que los siguientes tres dias sirven para perder ese amor sólo con un gesto; que ves de manera distinta a una persona amable que a otra arrogante; que una persona fea puede parecerte hermosa si lo es por dentro, y que una persona demasiado guapa suele cagarla al abrir la boca.
Ella sabe todo eso, y por eso no se arriesga. Siempre que conoce a alguien construye un muro de hielo que no le permita acceder a los límites más remotos de su conciencia, no le deja entrar hasta que esté segura de que no se ha enamorado de esa persona, o de que su belleza es equiparable al tamaño de su corazón.
Pero ella tambien sabe que nunca nadie volverá a derretir esa pared de hielo. Porque es ahí cuando se da cuenta de que sigue intacta, porque nadie le va a ayudar a olvidar a aquella persona, a esa que aun sabiendo sus defectos y viéndola tal y como es, la sigue teniendo total y perdidamente enamorada, aquella que fue capaz de derretir esa pared de hielo en pocos segundos...y consiguió quedarse dentro.