Ella sabe todo eso, y por eso no se arriesga. Siempre que conoce a alguien construye un muro de hielo que no le permita acceder a los límites más remotos de su conciencia, no le deja entrar hasta que esté segura de que no se ha enamorado de esa persona, o de que su belleza es equiparable al tamaño de su corazón.
Pero ella tambien sabe que nunca nadie volverá a derretir esa pared de hielo. Porque es ahí cuando se da cuenta de que sigue intacta, porque nadie le va a ayudar a olvidar a aquella persona, a esa que aun sabiendo sus defectos y viéndola tal y como es, la sigue teniendo total y perdidamente enamorada, aquella que fue capaz de derretir esa pared de hielo en pocos segundos...y consiguió quedarse dentro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario