viernes, 6 de septiembre de 2013

Aquella brisa de verano siempre escondía algo, un romance una ilusión una forma de aprender sufriendo, porque siempre preferimos lo imposible, inalcanzable, los sueños.
Yo te quería preguntar si era posible alcanzar el sueño de dormirme junto a ti y volar muy alto...que el cielo nos espere y que me digas que me quieres susurrando..
Pero no pude, me faltaron fuerzas, me quede muda al pensar que te podías reír de mi inexperiencia...
De mi dolor, fueron pocos testigos, maldigo las dos palabras que hicieron de nuestra historia un recuerdo, en el olvido...
Cumplía yo los 18 y estrenaba vestido no sabia con certeza si ya te habías ido, busque entre tus amigos, pero no te encontré. Y alguien se acerco y su aliento olía a ti, el perfume y ese acento que me hacian sonreir, me pediste bailar, y como tonta cedi...
Y no pude, me faltaron fuerzas, me quede muda al pensar que te podias reir de mi inexperiencia, de mi dolor fueron pocos testigos maldigo las dos palabras que hicieron de nuestra historia un recuerdo..en el olvido.

Tres veranos despues nos volvimos a encontrar ya todo habia cambiado, yo quiero aprender amando..quise decirle que era tarde que cinco besos no compensan tanto daño..
Pero no pude, me faltaron fuerzas, quise dejarlo pasar y sonreir y bailar con el la ultima pieza, de mi dolor él nunca fue testigo, por eso entre otras cosas esta historia no es mas que un recuerdo...en el olvido.


lunes, 2 de septiembre de 2013

Hay diferentes tipos de decepciones.
Esta la que te esperas, porque todo apunta a algo que no va bien.
Esta la que tu provocas, porque miras más tus propios intereses que la del resto.
Esta la que duele, porque viene de alguien que realmente te importa.
Esta esa que te llena de impotencia porque no puedes evitarla.
Esta la vengativa, la que quieres devolver a toda costa.
Esta la familiar, cuando viene de uno de los miembros mas allegados de tu familia.
Esta la resignada, que no te duele porque sinceramente te acaba dando igual.
Como he dicho, hay muchos tipos de decepciones, y hay que saber asumirlas y cuando parar de perseguir algo que no deja de decepcionarte de la misma forma una y otra vez.
Porque hay gente que no se da cuenta de que te esta hiriendo hasta que ve las lágrimas en tus mejillas.