martes, 26 de febrero de 2013

Tú.


¿Y si siempre estuvo cerca?
¿Y si ahora todo es claro?
¿Y si sólo había que perderse?
... o encontrarse.
-No me sueltes.
-Nunca.

Nadie, y menos tú, sabe cuanto lloré hasta quedarme dormida. Cuantas lágrimas faltaran por derramar y mucho menos las derramadas. Sólo mi almohada escuchó las veces que repeti tu nombre con la esperanza de que eso te trajera cerca. Las veces que la abracé pensando que era tu pecho, pero me faltaban esos latidos de corazón. De tu corazón.
Nadie sabe cuantas veces he gritado a la nada, echándole la culpa de todo lo malo que me ocurre. Nadie sabe cuanto te he echado de menos. Nadie sabe lo que me dolieron tus promesas, tus palabras, cuando no las cumpliste.
Dejé de creerte. Alcé las defensas.
Se acabaron las ilusiones.

jueves, 21 de febrero de 2013

Su sonrisa era contagiosa. Le abracé nada más llegar a ese lugar que habia sido nuestro: me había salvado la vida. Le miré a los ojos y me empapé de su color, de su mirada. Son demasiado bonitos para pertenecer a este mundo. Es dificil saber lo que piensa, aunque tampoco me importaba. Por eso cuando me besó me pillo desprevenida, porque era algo que no esperaba que sucediera. Pero disfruté de el como si fuera el ultimo. Porque de hecho puede serlo. Porque esta situación ya se dio en su dia y no termino bien, y yo no voy a ser el segundo plato.
Le quiero. Demasiado. Pero no estoy dispuesta a volver a aguantarlo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Le tendí la mano. Estaba helada y él lo sabia. Pero su sonrisa le delataba, su mirada pedía otra cosa. Tiró de mi y rodeó mi cintura con sus brazos mientras posaba sus suaves labios en los mios. Difruta de la sensación, me dije, y enrede las manos en su pelo, como siempre solia hacer. Aparté ligeramente mi cara y observe la sonrisa que se dibujaba en sus labios. Una media sonrisa acompañada de una mirada intrigante.
Y supe que ahi me habia perdido completamente.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Con esta pobre y vana pretensión de pagarte con palabras las deudas del corazón, ¿Oíste? Te vengo a devolver lo que me diste, todo lo que hiciste por este corazón gris que, viste, te quiere regalar un verso triste, una cancion de amor para el amor que ya no existe. Mejor dejemoslo en empate, el amor se fue y ninguno pagó su rescate, lo malo es la nostalgia y su debate, el corazón ya va mejor solo me duele cuando late. ¿Y ahora? Todo lo que tengo es un papel, y el eco de tus besos resonandome en mi piel, ya perdí mil primaveras y el orgullo por buscar en otros ojos la luz que tienen los tuyos.

domingo, 3 de febrero de 2013

Por todas las promesas incumplidas.

Vino a buscarme a casa. Me esperaba en su coche negro, con esa sonrisa tan preciosa, que me encanta. Me recibía con un ''buenas noches princesa'' y posando sus labios sobre los mios. eran suaves, casi reales. ''Tengo una sorpresa para ti'' Me dijo. Todavia con la sonrisa en su preciosa boca. Me ató un pañuelo en los ojos, yo no veía nada. Condujo por un largo rato, mientras hablabamos de su dia, de lo que me había echado de menos. Entonces paró el coche y me bajó a ciegas. Fuera hacía frio, y un viento fresco me soplaba la nuca. Me sentó sobre una manta, se sento tras de mi y me abrazó la cintura. Me quite la venda y el manto estrellado cubrió mis ojos. Estabamos en el monte, viendo las estrellas. 
''Lo eres todo'' Me susurró al oido ''Te quiero, solo a tí, siempre a tí, para siempre, no lo olvides''
Y asi estuvimos durante horas, sonriendonos como estúpidos, besandonos como tontos. No podía ser más perfecto. 
De repente y sin previo aviso se levanto, y aún con su sonrisa subió a su coche y se fue. Y me dejo sola. Tenía frio, y comencé a llorar. Me había hecho miles de promesas y me había dejado sola y abandonada, todo era mentira. Las estrellas se apagaron y el cielo negro se cernió sobre mi.
Abrí los ojos y me desperté en la cama, fría. Si, todo fue un sueño. Nada fue real. Excepto el hecho de que si, me ha abandonado, me ha dejado sola. 
No me quiere.
Y me lo repito todas las mañanas. Pero casi no me lo creo. El decia que me quería. Yo le quiero.
Ojalá todo fuera un simple sueño y me despierte, con su cara enfrente la mía sobre la almohada, con esa cara de niño que tiene cuando duerme. Despertarle a besos, compartir caricias. 
Por todas las promesas incumplidas.