Soy una persona insegura. Si, soy insegura. A pesar de que siempre me verás con una sonrisa y palabras de más. Nunca dejaré tiempo entre carcajada y carcajada para que te pienses dos veces si te caigo bien, precisamente por eso, porque soy insegura. Y si no te lo piensas, igual no te das cuenta de lo desastre que soy.
Últimamente hay gente a mi alrededor que se ha dedicado a provecharse de esa inseguridad, de esa incapacidad mía de no ser capaz de llevar una discusión, de mi ausencia física y psicológica por problemas personales para defenderme de ataques de puñal en la espalda. Últimamente han abusado de mi buen humor y mi confianza. Últimamente me han exprimido todas las sonrisas para convertirlas en gritos de odio y desesperación, se han dedicado a hacerme la vida imposible.
Y yo me pregunto, ¿Qué he hecho?
Nada. Esa es la respuesta. Absolutamente nada.
Hace poco una persona muy sabia me dijo que tenia dos filosofías de vida: vive y deja vivir, y no hagas lo que no quieres que te hagan. Esa persona me hizo pensar, que si yo estaba dejando vivir pero a mi no me dejaban tener vida, igual estaba haciendo algo mal. Y me di cuenta de que lo único que hacía mal, es dejar que esas personas que no me dejaban tener vida siguieran metidas en ella.
Y os recomiendo encarecidamente que penséis sobre esa filosofía de vida, esa manera de pensar que te hace vivir sin preocuparte de lo que hacen los demás, vivir sin preocuparte de como vive la gente de tu alrededor, que lo único que te importe sea ser feliz sin ser a costa de la desgracia ajena.
Disfrutemos de la vida, que es muy corta, que en nada se acaba y no queremos darnos cuenta de que la hemos desperdiciado. Disfrutemos de los momentos, de la gente que verdaderamente importa y de nuestros ombligos, y no de la pelusilla del de en frente. Dejemos de guardar rencores y de rallarnos por cosas que al fin y al cabo no son tan importantes, son niñatadas o cosas que tienen únicamente la importancia que tu quieres darle.
Disfrutemos antes de que nos arrepintamos de no haber vivido nuestra vida.