sábado, 18 de mayo de 2013

-Quería disculparme
-Bien
-Dejame terminar. Dije que quería disculparme, y luego me di cuenta de que no lo siento.
-Preferirias morir a ser humano. ¿Y esperas que esté de acuerdo con eso?
-No he dicho que debieras estar de acuerdo con ello. Solo digo que no lo siento. Pero, ¿Sabes lo que realmente soy? Egoista. Porque he tomado malas decisiones que te han hecho daño.
Y si, hubiese preferido morir antes de ser humano, preferiría morir ahora mismo antes de pasar un puñado de años a tu lado solo para perderte cuando este muy viejo y enfermo y miserable y tu sigas siendo tu. Preferiria morir ahora que pasar mis ultimos dias recordando lo bien que estaba y lo feliz que era. Porque eso es quien soy, y no voy a cambiar, y no hay disculpa en este mundo que abarque las razones por las que soy el equivocado para ti.
-Bien, entonces yo tampoco lo siento. No lamento haberte conocido. Ni que el conocerte me haya hecho cuestionarme todo, y que en la muerte tu seas el que me hace sentir más viva. Has sido una persona terrible- Tomaste todas las decisiones equivocadas.
Y de todas las decisiones que yo he tomado esta va a ser la peor pero no lamento estar enamorada de ti.

viernes, 17 de mayo de 2013

Dicen que tardamos siete minutos en dormirnos y que en los primeros seis minutos y cincuenta y nueve segundos, nuestra cabeza automaticamente reproduce todos y cada uno de los momentos vividos a lo largo de ese día; y que el último segundo, es para la persona que te ha hecho feliz hoy. Finalmente, el cerebro se queda con lo más importante, con lo que más le ha gustado y lo transmite en forma de película, una película que nosotros llamamos sueños.

jueves, 9 de mayo de 2013

Siempre me gustó atarme, pero por atarme demasiado las cuerdas terminaron haciendome daño. Le cogí miedo a las relaciones, le cogí miedo a depender de alguien. Dejé de creer en el amor porque me parecía algo muy abstracto. Demasiado subjetivo el hecho de que se pueda mentir en el, o eso creia.
Ahora que alguien me explique, que alguien me diga, como una sola persona ha sido capaz de borrar ese miedo. Porque es muy difícil borrar con goma una vida escrita a rotulador permanente. 
Quizás sea su capacidad de hacerme sonreir. Sus cosquillas. Su timidez y sus mejillas cuando se sonrojan. Quizás sea su mirada cansada, que me da ternura. Quizás sea su sonrisa, que me acelera el corazón. Igual solamente es el hecho de que me ha demostrado que es posible querer, y ser correspondido. Que no todo el mundo viene hacer daño.
El me dijo una vez que tenía un muro construido en mi corazón. Y que lo que importa no es quien lo rompa. Si no quien lo reconstruye desde dentro.
Y, si me perdonais, voy a llevarle algo de cemento.

Anatomía de su corazón


Es verte todos los dias y desear ser yo la que esta bajo esos brazos. Es contenerme las ganas de darte la mano o pasarme abrazada a ti todo el tiempo. Es ver tus ojos y darme cuenta que no tienen el cariño que yo busco. Es ver tu sonrisa y enamorarme cada dia mas de ella. Es no poder sobrevivir si no te veo.
Es que no puedo más con esto. No puedo fingir que no me importa, porque si lo hace, no puedo fingir que no te quiero cuando estoy enamorada de ti. No puedo hacer como que no pienso en tus besos cada vez que te miro.
Me supera, no lo soporto, llevo muchas noches llorando hasta quedarme dormida. No tienes ni idea de cuanto duele esto.
No tienes ni idea de lo mucho que te quiero.  
Desgarrador, ¿Verdad? Ni siquiera yo recuerdo a esta chica, sin embargo la mayoría de los pasajes de su diario son de este calibre. Se que ella ya no es así. En el salón del ventrículo izquierdo la velita que estaba apagada se encendió, en la chimenea del ventriculo derecho el fuego resurgió de entre sus cenizas. Y es que su corazón ya no está tan apagado, desde que él reside en esa habitación doble y se ocupa de mantenerlo encendido a mechero, cerillas, o lo que haga falta.
Pero hay una habitación, una especie de cajón cerrado con llave con un candado que ella misma puso. Y cuya contraseña solo la conoce ella. A veces te revuelves en él, intentas abrirlo. Pero ella busca fuerzas en él para mantenerte a raya. 
Siempre tendras una habitación en alguna parte de su corazón, aunque ella ya nunca vuelva a abrirla.