Todos queremos un botón al que hacer clic en nuestras vidas, que cuando lo presionas, te hace olvidar todo, hay gente que parece que lo tiene, hay gente que es incapaz de encontrarlo.
Yo, por experiencia propia, creo que es mejor no accionarlo, es mejor vivir añorando, que olvidar, olvidar es malo, olvidar los recuerdos, borrar todas esas cosas de tu mente, ignorar las pequeñas dichas que te traen recuerdos, evitar los lugares que frecuentabas...Esas cosas no sirven, tarde o temprano pasarás por esos lugares, mirarás esas fotos, leerás esos mensajes, ¿Y que pasará? Te consumirás por dentro, arrepentido, no sabrás que hacer más que llorar y gritar por lo que has perdido...Mientras que la persona que decidió vivir con el sufrimiento, pasó un mal tiempo, si, quizás estuvo años encerrado en su habitación, pero al cabo de un tiempo, las heridas sanaron, ya no se acordaba de como sabían sus besos, ni como se sentían sus manos sobre su cuerpo. Se acordaba, vanamente, sabía que le había hecho daño, pero lo había superado.
Yo, personalmente, creo que no soy ninguno de los dos tipos, Vivo en continuo sufrimiento, mi corazón se rompe una y otra vez, pero no olvida, sigue amando con cada uno de sus trozos. Nunca entenderé porque soy la única a la que le pasa eso, a mi tambien me gustaría tener un botón de delete, pero que funcionara de verdad...
sábado, 18 de junio de 2011
viernes, 10 de junio de 2011
miércoles, 8 de junio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
domingo, 5 de junio de 2011
sábado, 4 de junio de 2011
Por los recuerdos.
Siempre estamos pensando en el futuro. Pensamos cuantos hijos tendremos, cuando nos casaremos, nuestra universidad, nuestros estudios, nuestros futuros trabajos, nuestra futura casa, cuales serán nuestros vecinos y nuestros amigos, como pasaremos el tiempo libre...lo planificamos todo de forma que pensamos que así, seremos felices, de esa forma en que pensamos con esa vida que tendremos.
Pero nos equivocamos.
Porque el mejor momento para ser felices es AHORA, es aprovechar el momento y no esperar que haya otro igual, porque a lo mejor nunca lo habrá. Porque siempre deseamos más y más de lo que tenemos, y llega un momento que se acaba, que ya no hay ni habrá más, y sólo te queda un recuerdo acabado y consumido, porque no lo disfrutaste lo suficiente porque lo único que pensabas era que querías más.
La felicidad es un trayecto, no un destino. Cuando naciste tu llorabas y todos a tu alrededor reían, vive de forma que cuando te mueras, tu rías, y los demás a tu alrededor lloren.
Para una persona exigente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



