jueves, 10 de abril de 2014

Ella rechazo la mano que el le tendia. "Lo siento" le dijo. Por supuesto que lo sentia. Ambos se dieron la espalda. Cada uno en su pequeño mundo de tristeza. "Lo siento" evitaron decir los labios de él. "Te quiero" olvidaron pronunciar los de ella. Y asi paso el tiempo mientras el orgullo construia su muro dividiendolos en dos desconocidos que nunca más llegarían a ser uno.