lunes, 1 de abril de 2013

Recuerdos que no se borran. Momentos inolvidables que nunca volverán. Sensación de añoranza. Sentimientos cerrados bajo llave en lo más profundo de mi corazón. Fue hace casi tres años cuando nuestros ojos se vieron por primera vez. El destino quiso que nos cruzáramos. Sin saber cómo de una forma repentina me enamoré como nunca lo he vuelto hacer. Hacía tanto tiempo que me prohibí a mi misma no pensar en esas pequeñas cosas que nos hacían tan felices, porque me doy cuenta de lo débil que soy ante cualquier palabra que me puedas volver a decir. Siento ese pequeño sobresalto en mi pecho, tú y yo en el sofa, nuestra primera mirada, nuestro primer beso, mi piel roza con la tuya, nervios, tu dulce voz me enredó a esa melodía que tanto echo de menos. La larga espera de todos esos dias, horas, minutos, segundos... Fuiste mi primer amor, los mejores momentos los viví junto a ti, no me arrepiento de las locuras que cometimos. Cada vez que vuelvo a soñar contigo, me besas y te vas para nunca volver.  Acúname una vez más en tu regazo, susúrrame que me quieres, dímelo una vez más y séllalo con nuestro último beso. Estas  lágrimas que se deslizan por mi mejilla son fruto de tu recuerdo. Si de algo no me arrepiento, es de todas las cosas buenas que me has aportado, que me sirven en mi día a día. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario