Nunca tengas miedo a arriesgar, a vivir, a sentir, no haces el ridículo, tan solo estás madurando. Y si la vida te da limones hazte un zumo, échale azúcar de tu dulzura y que Dios, o quien quiera que esté ahí arriba, observe como no esperas a que se pase la tormenta, que vea como bailas bajo la lluvia, que no hay quien pueda contigo. Saca fuerzas de flaqueza cuando el mundo pueda contigo, porque eres más fuerte de lo que puedas llegar a pensar.
Yo tengo esa habilidad, de superar los obstáculos. Pero no la tengo de siempre, la he desarrollado a base de caídas, de golpes, a base de apoyarme en ciertas personas. En esas personas que me devolvieron la vida, y me enseñaron lo que es la amistad de verdad. Los Kilómetros no cuentan. Nunca lo hicieron.

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