¿Sabes esos golpes que te da la vida? Esos que nunca te esperas. Que vienen sin darte cuenta. Estas en tu momento más perfecto más feliz y de repente metes la pata. Caes de repente y te pegas la gran ostia y entonces, ¿Qué?
Suelo ser de las que se levantan. No me gusta quedarme en el suelo, pero esta vez pasaré un largo tiempo tirada. No voy a preocuparme, no voy a tomar decisiones. simplemente, voy a estar ahí.
Y punto.

Lo siento, pero yo no te dejaré tirada en el suelo.
ResponderEliminar