Me siento como en una carcel, y los barrotes cada vez se cierran mas sobre mi cabeza. Cada problema es un centimetro menos, un ahogo estresante. Esta claustrofobia va a matarme. Y se que para mi desgracia sigo esperando a esa persona. Esa que cuando llegue corte esos barrotes, ya sea poco a poco o de repente y que arrase con todo. Porque a pesar de todo lo que he pasado, todas las lágrimas que he dejado caer, sigo creyendo en el amor. Y que aún existe alguien hecho a medida para mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario