Anoche descubrí lo poco que en realidad la gente cercana a mi me conoce. Lo mucho que piensan que estoy bien, que las cosas no me afectan, como ven mi sonrisa constante no se dan cuenta de las lágrimas que guardo debajo de mis párpados. Duele ver como cuando no muestras el dolor interno que sientes no se preocupan de ello, solo intentan solucionar problemas ajenos que tienen que ver con terceras personas sin pensar que a ti te puede afectar.
Anoche tuve una conversación, una conversación que me hizo sentir abandonada, me hizo ver como la gente piensa que soy desde fuera, que, por cierto, es una idea muy equivocada. Anoche tuve que sonreir, aunque no me apeteciera, ante comentarios que dolían como cuchillas. Anoche me callé muchas cosas porque no tenía ni derecho a decirlas. Anoche me di cuenta de que si no estas hablando continuamente de tus sentimientos nadie se va a preocupar por entenderlos.
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