Las mentiras no duran eternamente. La tristeza tampoco. El amor, menos. A veces nos engañamos pensando que todo es eterno, lo bueno, lo malo, todo. Y, realmente, nada dura para siempre. Nada es tan fuerte, nada es tan duro ni nada tiene la capacidad de perdurar para hacer nuestro pequeño trozo de mundo que es la vida imposible. Los altibajos solo son madurez transformada en forma de prueba, tan solo tenemos que esforzarnos en aprobar. El único problema es que la vida no es como el instituto, no nos enseñan a aprobar; ni siquiera nos educan. Llegamos con una palmada en el trasero y muchas lágrimas, pero nadie nos da un manual de instrucciones. Cada año un capítulo. Que ayude a madurar, que ayude a no sufrir demasiado por cosas que no tienen suficiente importancia.
Por mi parte, tengo un solo consejo, una única norma que yo habría seguido si hubiera podido.
No confíes, y con esto quiero decir que no tengas esperanzas, todo el mundo termina por decepcionarte, y no sólo las personas, el mundo en sí es decepcionante. No esperes nada, así todo lo que venga será sorprendente. Y lo que venga puede no gustarte, pero es lo que hay y lo sabes, porque no te ilusionaste.
Y, chicas, esto va especialmente para esos chicos altos, guapos, rubios de ojos azules y voz suave. No confieis, ser unas verdaderas hijas de puta, porque a las buenas nos dan de patadas.
Sed fuertes, porque la vida no os va a ser fácil. Nunca lo es;
para nadie.
Me encanta, me gustan muchisimo tus entradas y con esta es con la que mas me siento identificada. Asi que, felicidades de verdad, porque tienes un gran arte para escribir. Me gustaria que te pasaras por mi blog y en un comentario me dijeras que te parece. Un beso guapa
ResponderEliminarabuenasoamalas.blogspot.com.es
Jo, muchas gracias, llevo un tiempo en paron por la universidad pero tengo pensado seguir, gracias por el apoyo y por supuesto que me pasare por tu blog en cuanto tenga un momento ^^
ResponderEliminar