Si, me siento tonta. Tonta por haber dejado atrás todo lo que tenía otra vez, para toparme con otro muro infranqueable. Tonta por no darme cuenta de que las historias no son como en las películas, casi todas salen mal. Tonta por pensar que la frase ''Quien no arriesga, no gana'' era real. Tonta por haber elegido en vez de haberme mantenido al margen. Tonta porque aun así me duele, y no soy capaz de afrontar mi propio error.
''Por que no te conformas? Siempre estas buscando más, nada te llena. Eres demasiado curiosa''
Que razón tenía aquella profesora, y que poco caso le hice.
A veces las personas nos arriesgamos, nos tiramos del precipicio, lo que no mata engorda, el no ya lo tenemos, ¿Por qué no arriesgarse? Otros lo han hecho, yo no voy a ser diferente.
Pero a veces si que somos diferentes, algunos no estamos hechos para hacer ciertas cosas, para vivir ciertas historias, ni para contarlas. Algunos simplemente nos tenemos que conformar con nuestra vida ordinaria, con las cosas que nos traiga el destino y no romper los esquemas.
Confiar en el destino, otra cosa que siempre me pareció absurda. Pero ahora ya no. Si estas destinado a una cosa no te obstines en otra, porque igual te sale bien, y si, la disfrutas, pero poco te va a durar.
El destino sabe muy bien lo que tiene para ti y no va a cambiar por mucho que tu se lo pidas.
Asúmelo.
Siempre, sin excepción, habrá una regresión a la media.
No hay comentarios:
Publicar un comentario