Frustración.
Si, esa es la palabra, frustración.
Es lo que sentí cuando vi cómo se alejaba a la puerta, cuando su sonrisa no me servía de nada. Dos horas y diecinueve minutos con la sensación de estar con la horma de mi zapato, dos horas y diecinueve minutos de atención a una pantalla y a una mano que se deslizaba por mi brazo. Dos horas y diecinueve minutos para tener que apartar todos mis pensamientos de mi cabeza para intentar pretender que no existen. Dos horas y diecinueve minutos sin luz pero con brillo en mis ojos.
''Me has conocido en un momento extraño de mi vida''
Con conocerte me basta. Nadie me había hecho sentir tantas dudas en tan poco tiempo. Decir que me planteo todo aquello que creía seguro es poco.
El azul siempre fue mi color favorito. Pero desde que vi sus ojos, tan de cerca, simplemente se ha vuelto imprescindible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario